La gestión del agua se valora desde dos aspectos: el uso para el consumo (humano o industrial) y el saneamiento para el vertimiento (en el cual nuestro objetivo es devolver el agua en las condiciones mas equilibradas para el medio ambiente).
El tratamiento del agua se puede realizar mediante tecnologías convencionales o mediante soluciones importadas o innovadoras en nuestro mercado.
Los factores que tenemos en cuenta para sugerir el tipo de tecnología a implementar son:
La naturaleza del agua (componentes)
Espacio disponible para instalar el tratamiento,
eficiencia energética y eficiencia en consumo de recursos, a
así como en las alternativas de uso que puede darle al agua tratada
Cumplimiento de normatividad ambiental